En nuestro país el número de asesinatos por cada cien mil habitantes nos coloca como uno de los países más violentos de Latinoamérica. Porque conocemos lo terrible que es vivir en una sociedad así, nuestra comunidad nacional quiere hacerse solidaria con nuestros hermanos mexicanos ante la cruenta realidad que viven. A continuación se muestra el comunicado de la CVX de México publicado el 18 de mayo pasado.
Ante la violencia en México.
La Comunidad Nacional de Vida Cristiana (CVX), presente en varias entidades federativas, se une al Pacto Nacional por la Paz, cuyas 6 exigencias son:
1. Verdad y justicia, detención de autores materiales e intelectuales de crímenes.
2. Poner fin a la estrategia de guerra y asumir un enfoque de seguridad ciudadana.
3. Combatir la corrupción y la impunidad.
4. Combatir la raíz económica y las ganancias del crimen.
5. La atención de emergencia a la juventud y acciones efectivas de recuperación del tejido social.
6. Democracia participativa, mejor democracia representativa y democratización en los medios de comunicación.
Como acciones específicas, en nuestra reciente asamblea nacional del 15 de mayo, hemos acordado que nuestros miembros realizarán las siguientes:
§ en acciones concretas de atención a algún sector socialmente vulnerable, sumarse a otros que hagan algo semejante;
§ proponer y promover acciones específicas ante situaciones de impacto o emergencia social;
§ promover acciones de respuesta formativa ante la violencia, como los talleres ESPERE y los campamentos de jóvenes por la paz;
§ buscar relación desde cada región con el Observatorio Ciudadano de Gdl para ir haciendo difusión y sinergia de acciones y formación ciudadanas con ayuda de ese instrumento.
Consonamos con INCIDE Social, que en palabras de Clara Jusidman propone:
a. Seamos ciudadanos informados: transformémonos en lectores y audiencia crítica de los medios.
b. No aceptemos las violencias como destino: cada muerte, desaparición o caso de violencia es importante y debe ser esclarecida.
c. Construyamos entornos de vida y de paz, resolviendo los conflictos mediante el diálogo respetuoso; saludemos a nuestros vecinos, a los policías, a los trabajadores de los espacios sociales, a los compañeros de escuela y de trabajo.
d. Capacitémonos como constructores de paz estudiando y difundiendo los derechos humanos, promoviendo la paz desde los espacios personales y familiares.
e. Construyamos un mundo mejor y sin miedo, recuperando las calles; apoyando a las organizaciones que dan servicios a los jóvenes, las mujeres, la infancia, los adultos mayores; y promoviendo legislación que combata la corrupción y la impunidad así como su cumplimiento.
Refrendamos la declaración de la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos de México (CIRM): Nos unimos al movimiento ciudadano que se está gestando en nuestra sociedad, para detener esta espiral de violencia, abrir caminos de reconciliación y buscar alternativas de vida.
18 de mayo de 2011.
Roberto Núñez, Presidente Mercedes Moreno, Vicepresidenta.